Archivo mensual: abril 2011

Violencia Interna

¿Qué pasaría si una noche el asesino de tu hijo te ayuda a levantarte después de que has sufrido un desmayo? ¿O si te das cuenta que tu esposo ha decidido encerrarte en un manicomio? ¿Qué sucedería si seis vidas completamente dispares chocaran en un punto específico, una noche dada? Esta es la historia que nos propone el escritor angoleño de nacimiento, Gonçalo M. Tavares en su novela “Jerusalén”, publicada por la editorial Almadía a finales del año 2009.

Tavares crea una historia poderosa a través algunas partes de la vida de sus personajes, humanos en su mayoría sórdidos, incomprensibles, soberbios, esquizofrénicos… reales. Y la hace confluir hacia el final de la novela con una frialdad pasmosa.

A través de una estructura en aparente desorden cronológico y otorgando a cada uno de los entes de su libro una voz especial, Tavares se sumerge en la mente y el corazón humanos, confronta la ambigüedad de carácter y el miedo que sienten las personas cuando son sometidas a situaciones extremas, el lado más humano e irracional (se podría decir bestial) que sale de cada uno cuando se enfrenta al terror.

Dueño de una prosa afilada y contundente, Gonçalo M. Tavares configura un universo repleto de miedos e insatisfacciones personales que, una noche, habrán de encontrarse y destruir todo lo que encuentren a su paso, haciendo que los protagonistas se miren en un espejo de miseria y desolación.

“Jerusalén” es una novela con la cualidad de ser profunda y punzante a la vez que entendible, los personajes y las situaciones que se plantean están construidos con gran redondez, el ritmo dramático es ágil y en general, esta obra invita a reflexionar sobre la brutalidad con que los hombres se encierran, se traicionan y se asesinan unos a otros, a veces sin importar los propios lazos de sangre.

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De cucharas y libros… (una reseña)

A mediados del año 2010, la editorial Lumen publicó un curioso libro que podría decirse está escrito “a dos voces”. Se titula Nadie acabará con los libros y está firmado por el escritor italiano Umberto Eco, y por el guionista y ensayista francés Jean-Claude Carrière. Aunque se presenta como un ensayo, es en realidad una disertación, una charla entre estos dos hombres de inmensa sabiduría acerca de diversos temas: Sus bibliotecas privadas, la obsesión de ambos por los denominados “incunables”, la proliferación de libros electrónicos en los últimos años, la evolución de los soportes tecnológicos entre muchos otros.

 

Las discusiones plasmadas en este diálogo entre Eco y Carrière provocan opiniones varias y promueven el pensamiento crítico hacia situaciones con las que convivimos diariamente. Señalan por ejemplo, que la tecnología avanza a un ritmo desenfrenado y el hombre debe adaptar varias veces al año la configuración de su pensamiento para aprovecharla; critican lo cambiante de los formatos de memoria, pues hoy día es casi imposible conseguir una computadora que “lea” discos de tres y media, y sin embargo las letras escritas en papel podrán seguirse leyendo por siempre; cuestionan la funcionalidad y durabilidad de los e-books y hablan de los libros con pasión y nostalgia.

Quizás la sentencia más poderosa de este supuesto ensayo sea la pronunciada por Eco en las primeras páginas: “El libro es como la cuchara, el martillo, la rueda, las tijeras. Una vez se han inventado, no se puede hacer nada mejor” .

A través de algunas páginas de ágil lectura pero amplio contenido, estos dos profesores, amantes del papel y las letras, desarrollan diversas interpretaciones del mundo actual,  mostrando su dominio no sólo en cuanto a literatura, sino a las distintas formas de expresión del hombre: El cine, el comic, el teatro, la televisión, entre muchas otras.

Nadie acabará con los libros, puede servir como un importante referente entre los estudiantes de los medios de comunicación y su evolución, así como una divertida reflexión para los amantes de los libros, sin embargo, su carácter sencillo y universal lo convierten en una obra altamente disfrutable sin importar el nivel de (des) conocimiento que se tenga.

 

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